La Organización Mundial de la Salud recomienda dedicar al menos dos horas y media semanales a hacer algún tipo de ejercicio. Las bondades físicas del ejercicio están más que documentadas: desde bajar la tensión y el riesgo de padecer graves enfermedades hasta mejorar tu apariencia física. Y cada vez se hace más hincapié en sus beneficios para la salud mental: mejorar el humor, el sueño, suavizar los síntomas del estrés, de la ansiedad y de la depresión.
Un estudio mostró que incrementar la actividad física de cero a tres veces semanales reduce el riesgo de depresión un 30%. Otro, que los individuos que hacían ejercicio reportaban “baja salud mental” un 43% menos que los individuos sedentarios.
Los beneficios del Pilates para la salud mental son generalmente poco tenidos en cuenta, tan importantes lo son para la salud de la espalda y la fortaleza global. Joseph Pilates creía tan a ciegas en la conexión entre las saludes física y mental que llamó originalmente su sistema “Contrología”, el control del cuerpo con la mente. El Pilates es excelente a la hora de reducir el estrés y para relajarse. Paralelamente al sentimiento de bienestar que produce movilizar el cuerpo, la importancia que da a la respiración y relajación pone en marcha el sistema nervioso parasimpático, responsable del sueño y de la relajación.
Una de las razones principales de que el yoga ayuda a mejorar la salud mental es que integra cuerpo y mente. Y es óptimo cuando se complementa con meditación y terapia. La concentración constante en la respiración mantiene a los practicantes en presente y provoca una respuesta del sistema nervioso parasimpático que ayuda a lograr un estado de calma.
Levantar pesas, o realizar otros ejercicios de peso, tienen un papel importante en cómo te sientes y en tu propia imagen, fortaleciendo los músculos y tu autoestima, además de bajar la ansiedad. Varios estudios recientes muestran que este tipo de ejercicio, realizado en intensidad de baja a moderada, provoca una consistente disminución de la ansiedad.
Correr o caminar Si necesitas motivarte para salir a correr, o a caminar, pregunta a alguien cercano que lo haga sobre el subidón –las endorfinas– que produce una buena sesión de ejercicio. Según ciertos estudios, el ejercicio en exteriores puede ser tan efectivo en el tratamiento de depresiones moderadas como los antidepresivos. Dos estudios revelaron que el 94% de los participantes que hacían ejercicio en exteriores, incluyendo correr y caminar, reportaron que el ejercicio había beneficiado su salud mental.
Eso que dicen de que liarte a golpear un “punch-ball” suprime el estrés y el malhumor es cierto. Dar salida a tu agresividad puede ser fortalecedor y hasta curativo. Algunos asaltos de “punching”, alternándolos con descansos, libera endorfinas.
En el caso concreto del spinning, es que resulta divertido, lo que redunda en la salud mental.