Los procesos de mejora continua son aquellos cambios menores pero significativos ejecutados de manera periódica en las empresas, con el fin de obtener resultados que incrementen la eficiencia de los procesos obteniendo mejoría en los departamentos de la organización.
Es una metodología para optimizar los procesos empresariales, productos y servicios.
La entrega de estos procesos se encuentra siempre en cambio y evaluación, por lo tanto es posible desarrollar y añadir mejoras.
Algunas veces usamos el término “kaizen” para referirnos a la mejora continua.
Kaizen es una palabra que se compone de dos ideas japonesas: kai, que quiere decir “cambio” y zen que significa “bueno”.
Fue la empresa Toyota la que en los años 50 comenzó a emplear este término y esta metodología de trabajo.
Las tres reglas para evaluar la eficacia de la mejora continua son efectividad, eficiencia y flexibilidad.
Aunque este término pueda parecer una estrategia que las compañías pueden aplicar debido a un enfoque de proceso constante, lo cierto es que es menester crear una estrategia previa para obtener resultados positivos de cara a conseguir los objetivos.
El proceso de mejora continua necesita de una evaluación permanente de las acciones para poder valorar si son eficaces o no y aplicar los cambios que requiera la situación.
Este sistema requiere el compromiso de toda la organización.
Si solo los empleados de la zona superior o inferior se comprometen, no funcionará.
Siempre todos a una.
Conciencia a los empleados de que se trata de algo más que de una idea peregrina y temporal.
Explícales de su importancia y si es necesario piensa en incentivarlos.
Haz que la mejora continua sea parte de la rutina.
En algunas compañías, los equipos tienen una reunión semanal previa al trabajo para debatir sobre pequeños cambios.
La mejora continua se revisa frecuente y periódicamente.
Comunica a tus empleados el estado de lo que sucede mientras esperamos resultados.
Esta es una estrategia a la larga y que puede que no reporte beneficios inmediatos.
Tendrás que saber explicarle esto a tu equipo.
Evalúa los resultados de forma constante puesto la mejora continua se basa en métricas.
Las ganancias de la mejora continua empiezan a verse con el tiempo.
Sé paciente y crea una cultura de mejora continua que genere un compromiso sostenido en el tiempo.