La automatización es cada vez más omnipresente en el mundo moderno y tiene innumerables aplicaciones, entre ellas: aplicaciones empresariales como la automatización de procesos empresariales, AIOps y automatización empresarial, aplicaciones de automatización industrial como la robótica utilizada en la fabricación de automóviles y aplicaciones de consumo como la domótica.
El software y las tecnologías de automatización se utilizan en una amplia gama de sectores, desde las finanzas a la sanidad, pasando por los servicios públicos y la defensa, y prácticamente en todos los demás.
La automatización puede utilizarse en todos los aspectos de las funciones empresariales, y las organizaciones que la utilizan con mayor eficacia pueden obtener una ventaja competitiva significativa.
Las organizaciones utilizan la automatización para aumentar la productividad y la rentabilidad, mejorar el servicio de atención al cliente y su satisfacción, reducir los costes y los errores operativos, adherirse a las normas de conformidad, optimizar la eficiencia operativa y mucho más.
La automatización es un componente clave de la transformación digital y tiene un valor incalculable para ayudar a las empresas a escalar.