Treisman propone que el filtro es un mecanismo de atenuación de todos los mensajes. La propuesta de Treisman suponía la existencia en nuestro sistema cognitivo de una especie de diccionario mental formado por una serie de unidades que se corresponderían con las palabras. Según Treisman, cualquier información seleccionada, atendida, alcanzaría estos umbrales, pero sólo lo harían algunos de los elementos de la información atenuada. Treisman vio que, aunque una persona esté atendiendo al caudal de eventos que recibe por un canal atendido, puede penetrar información del mensaje inatendido, especialmente si existe una relación significativa entre aquello a lo que se está atendiendo en ese momento y lo que está entrando por el canal desatendido. Treisman propuso inicialmente que el sistema nervioso contenía una serie de unidades de diccionario, cada una de las cuales correspondía a una palabra. En definitiva, el modelo de Treisman propone que la información relevante traspasa el filtro con la máxima intensidad, mientras que el resto de las informaciones se atenúa con el fin de no sobrecargar el sistema de procesamiento. Esta atenuación, que no eliminación, permite que, en determinadas circunstancias, una parte de esta información pueda analizarse semánticamente.