Dejar de procrastinar es el primer paso para combatir la distracción. Retira de tu entorno de trabajo los objetos que puedan distraerte, como teléfonos móviles, ordenadores o televisores. El simple hecho de apartarlos de la vista o trabajar en otra habitación puede ayudar a resistir la tentación de posponer el trabajo. Del mismo modo, las interacciones con la familia o con los compañeros de piso pueden distraerte de tus tareas.
Para poner límites, asegúrate de que las personas con las que vives entienden tu horario laboral y respetan tu necesidad de trabajar en un entorno tranquilo y sin interrupciones.
Aunque se suele pensar que las segundas pantallas aumentan la productividad, en realidad, si no se utilizan de manera eficaz pueden acabar por entorpecer el trabajo.
Por ejemplo, un documento inactivo o la bandeja de correo electrónico te pueden distraer.
También te pueden distraer los blocs de notas, los bolígrafos o las notas pegadas alrededor de la pantalla, así que, cuando necesites concentrarte en una tarea, plantéate la posibilidad de retirar la pantalla y eliminar cualquier desorden innecesario del escritorio.
Si necesitas una segunda pantalla, asegúrate de cerrar cualquier programa o documento que no estés utilizando en ese momento.
Eso te ayudará a mantener limpio el espacio de trabajo digital y a centrar la mente, con lo que te resultará más fácil encontrar la información que realmente necesitas.
Una buena manera de eliminar las distracciones es reorganizar la habitación para centrarte más en el trabajo.
Intenta crear en tu hogar un espacio de trabajo dedicado, aunque no dispongas de una habitación entera como oficina.
El simple hecho de colocar un ordenador en un escritorio o una mesa puede marcar ese espacio como reservado para actividades relacionadas con el trabajo.
Este truco mental puede mejorar la concentración y la productividad.
Utiliza auriculares y escucha música clásica.
Los beneficios de escuchar música clásica mientras se trabaja están bien documentados y muchos expertos afirman que la música clásica mejora la concentración y aumenta la productividad.
Los auriculares también te pueden servir para eliminar distracciones y ruidos no deseados, especialmente en un entorno doméstico ajetreado.