La zona de confort es un estado psicológico en el que una persona se siente segura.
Conoce esas coordenadas espacio-temporales y las controla.
En él no experimenta ansiedad ni miedo, pues no asume riesgos, pero tampoco crece.
La persona que se encuentra en su zona de confort recurre a un repertorio limitado de conductas, creencias y afectos que le permiten mantener un nivel de desempeño estable y aceptable en los distintos aspectos de su vida, sin asumir riesgos que puedan generarle ansiedad, incertidumbre o miedo.
El círculo interior sería la zona de confort, el siguiente sería la zona de riesgo o disconformidad.
Y un tercer círculo sería la zona de crecimiento en la que se corren riesgos pero se obtiene como contrapartida el crecimiento personal.
Sientes una apatía que evita que crezcas intelectual y emocionalmente
No te motivan ni los planes, ni los proyectos ni probar cosas nuevas
Es habitual en tu día a día la procrastinación, es decir, aplazas las tareas de forma indefinida y sin motivo aparente
Pospones aquello que «te gustaría hacer» y cambias el «hoy» por la expresión «algún día»