Algunas personas creen que, en general, el resultado de sus acciones tiene relación directa con su propia acción. No significa esto en todos los casos un exceso de positivismo en el que se cree que todo se puede hacer en el menor tiempo posible. Pero sí cierto grado de positivismo y responsabilidad, y en consecuencia, más acción dirigida a conseguir el objetivo. Éstas son personas que controlan el proceso de búsqueda de empleo más que a la inversa. Se sienten amos del proceso. Igual pasa en la entertvista. Tienen más control de la situación. Y si después no les contratan, se preguntan qué pueden mejorar. Saber liderarse en el proceso de selección aporta seguridad en la entrevista de trabajo. Además, liderarse en la entrevista permite no dejar nada al aire y controlar la situación. Las personas con locus de control interno tienden a controlar la situación y actuar con más fuerza y seguridad tanto en la entrevista como en el proceso de selección. Conocer lo referente a un proceso de selección para poder utilizarlo a tu favor, previniendo las situaciones que pueden darse, sabiendo qué decir, cómo decirlo, analizando la oferta, estando con el profesional de RRHH y no en nuestra cabeza, sabiendo qué preguntas nos pueden hacer y habiendo analizado las posibles respuestas, conociendo nuestros puntos débiles y fuertes de cara al trabajo y cómo exponerlos, es liderarse en la entrevista. Es conocer, interesarse por aprender, querer dar lo mejor de sí, no sorprenderse, prepararse, ser persistente, avanzarse, dominarse uno mismo, sentirse orgulloso. Liderarse es no dejar cabos sueltos. Todo ello además contribuye a liderarse en la entrevista.