Puedes mejorar la velocidad de reacción con ejercicios específicos. La buena noticia es que puedes hacerlo fácilmente en casa o en el gimnasio, usando productos accesibles. Es la capacidad de responder rápidamente a un estímulo. Puedes hacer ejercicios como reacción con desplazamientos laterales, reacción con pelota de pilates, saltos en colchoneta con estímulo auditivo, sprints cortos con chaleco con peso y reacción de piernas con tobilleras lastradas. Mantén la mente enfocada: la concentración es clave en este tipo de trabajo. Trabaja en sesiones cortas pero intensas. Integra estos ejercicios 2 o 3 veces por semana. Varía los estímulos: visuales, auditivos y táctiles. No sacrifiques la técnica por velocidad: la reacción debe ser precisa. Entrenar tu velocidad de reacción te hará más rápido, más ágil y más seguro tanto en el deporte como en la vida diaria. Con productos versátiles puedes crear rutinas muy completas y entretenidas para desarrollar esta capacidad.