El número efectivo de reproducción en un momento determinado es lo que conocemos como Rt.
Desde un punto de vista teórico, podemos entender la Rt como el número de infectados que genera cada caso en diferentes momentos de una epidemia.
Su valor depende de la capacidad de transmisión del virus, de la susceptibilidad de la población y de las medidas adoptadas.
Estos tres parámetros no son constantes y pueden variar a lo largo del tiempo.
Por eso, calcular la Rt es a menudo complejo y se acostumbra a utilizar algún tipo de estimador.
La Rt es un indicador útil porque es una manera rápida de analizar la evolución de la epidemia y nos avisa precozmente de cambios de tendencia que nos hacen estar atentos a posibles rebrotes.
Además, el hecho de tener una interpretación sencilla hace que sea un indicador útil a la hora de comunicar.
Por debajo del 1 la epidemia decrece, por encima crece y en torno al 1 se mantiene estable.
El umbral de 1 nos orienta para saber cómo evoluciona la pandemia, pero cómo se ha explicado anteriormente, tener un valor de 0,95 o de 1,05 no quiere decir nada por sí mismo, sin un contexto.
La Rt es un buen indicador complementario, pero es un riesgo evidente convertirla en el centro de gravedad de la toma de decisiones porque, como todos los indicadores, no está libre de limitaciones.
El valor de esta estimación tiene una importancia relativa y es más relevante su tendencia.